Huerta en tu balcón

Huerta en tu balcón

A CULTIVAR QUE SE ACABA EL MUNDO / AGARRÁ LA PALA//SERIE DIDÁCTICA. PARTE 2

Cultivar una huertita en el balcón o en la terraza es un pequeño placer que, según estudios, también alargaría la vida. Aquí una guía que explica paso a paso cómo hacer agricultura urbana.

¿Qué necesito para cultivar una huerta sobre la terraza?

LUZ

– Una buena exposición de luz de al menos 4-6 horas al día.

– También se puede cultivar con poca exposición. Hay gran variedad de hortalizas para estas condiciones

– También pueden ayudar ventanas que estén mas expuestas al sol. Las orientaciones este-noreste o noreste seran las mejores.

– Si el lugar es muy ventoso tendremos que lograr frenarlo con alguna barrera hecha con plantas o con caña seca.

MACETAS

– Cuanto más grandes y profundas, mejores serán los resultados.

– Redondas o cuadradas, de pequeñas o grandes dimensiones, depende que desea uno cultivar.

– Hay que tener en cuenta la profundidad necesaria según la hortaliza. Por ejemplo, las zanahorias necesitan una buena profundidad por las raíces.

Materiales de las macetas:

Barro: Son la más usadas. El barro es poroso y las plantas necesitan riego más frecuente.

Cemento: son muy baratas pero pesadas y frágiles.

Fibrocemento: es muy liviano y duradero.

Plástico: livianas, económicas y fáciles de transportar. Retienen muy bien la humedad

Zinc: son livianas y no se oxidan. Si están a pleno sol pueden recalentar mucho la tierra.

Madera: pueden diseñarse a medida y deben pintarse de barniz para que duren más.

– Las macetas chiquitas sirven para cultivar plantas como las aromáticas. Se puede plantar tomillo, menta y estragón en una sola maceta. Mejor aun si se plantan sobre una base de tomates y calabazas.

– Para algunas perennes como el romero y la salvia hay que destinarles una maceta única.

– También se pueden usar cajas profundas de plástico o de madera. Es suficiente revestirla en el fondo con un paño grueso de plástico agujereado.

TIERRA:

Debe ser:

  1. ligera para permitir al agua llegar fácilmente a las raíces y para aportar los nutrientes de modo gradual;
  2. ligeramente ácida: el Ph ideal es entre 6 y 7. Más bajo es el valor, más ácida es la tierra;
  3. con la justa cantidad de sales minerales (entre 1,5 y 2 gramos). El mantillo tiene que siempre quedar húmedo, pero hay que también evitar regarlo demasiado.

Las macetas deben ser preparadas todas con arcilla o grava en el fondo. Al mantillo universal de jardinería hay que agregarle un poco de arena. Esta mezcla irá muy bien para todas las hortalizas. Tendrás que buscar hilos, guantes, regadera y vaporizador; tijeras y pinzas.

SEMILLAS:

No existe planta, flor u hortaliza que nazca sin una semilla. Pero hay la alternativa: comprar plantines y trasplantarlos. Si es la primera vez, el procedimiento más simple son los plantines. Si se usa semillas, es más fácil trabajar con semillas grandes como zanahorias.

SIEMBRA:

– Poner en la maceta o en una caja una primera capa fina de tierra.

– Acomodar las semillas (evitando poner demasiadas) y cubrir con otra capa de tierra.

– Apretar ligeramente y mojar la tierra con la regadera.

– Mantener la tierra húmeda hasta que broten los plantines.

– En este punto, distinguir cuáles son las más fuertes y vigorosas, y se trasplantan en macetas más grandes donde tienen espacio para crecer. Es importante estudiar el calendario de siembras y recolección.

Como semilleros se pueden usar también cajones de plástico y contenedores de supermercados, con la condición de que no tengan agujeros en el fondo. Cuando estén listos los plantines bastará con cortar el plástico con la tijera y transplantarlas a macetas.

TRANSPLANTE:

Es una operación simple que se utiliza tanto para las hierbas como para las hortícolas.

– Disponer de una maceta más grande.

– Apoyar una capa de 3-5 centímetros de grava o arcilla. El objetivo es no rebalsar la tierra durante el riego.

– Llenar la maceta con la tierra hasta unos 5-6 centímetros del borde.

– Apoyar los plantines sobre la tierra hasta cubrir la base al menos 2 centímetros.

– Apretar ligeramente pero con decisión, y regar.

ABONO:

Una buena forma de agregar nutrientes a una maceta ya plantada es el “compost”:

– Se coloca una palada de compost o estiércol fermentado en una bolsa de arpillera o en una funda de almohada y se deja en remojo en un balde durante una semana.

– A los 7 días se vuelca el contenido del balde en una regadera y se diluye con agua en proporción de 1-8. Esta solución puede ser utilizada para regar o ser rociada sobre las hojas de las plantas por la que es llamada el “abono foliar”.

RIEGO :

No hay una sola método de riego. Algunas plantas necesitan más agua que otras. También depende de la exposición al sol, si es mayor, hace falta más agua. Para tener bajo control la humedad de la planta, se utiliza un «revisor de humedad» que se mete en la tierra y señala la temperatura y la humedad de la misma.

Algunos consejos:

  1. Se puede regar con el agua en la que se han hervido verduras a temperatura ambiente
  2. Regar lejos de las horas de sol
  3. No “sobre-regar”. Si la tierra está húmeda, no volver a regar.

 

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